Unos 80
trabajadores tomaron la fábrica ubicada en Girardot 345 desde principios del
mes de octubre anunciando que crearán una cooperativa. Los operarios rechazaron
el despido de 29 obreros, estando además la producción paralizada por la falta
de insumos y el atraso salarial. Anunciaron además que retomarían
autogestivamente el trabajo. Los operarios
denunciaron además que la firma propietaria de la planta del barrio de
Chacarita, “Deconti”, les adeuda tres meses de sueldo más varias cuotas
debitadas automáticamente de sus haberes para el pago de préstamos otorgados
por una mutual que nunca recibió los pagos.
En noviembre los
trabajadores dieron una conferencia de prensa en la puerta del establecimiento
para dar a conocer la problemática, acompañados por legisladores porteños,
comuneros, referentes de ATE (Asociación Trabajadores del Estado), de la Federación Argentina
de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA), de la Confederación
Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT), de distintas
organizaciones políticas y de otras empresas recuperadas como la parrilla “Los
Chanchitos”.
“Acá estamos en
una situación de crisis total: tres meses de atraso de sueldo y la firma está
concursada, con un pasivo de 83,5 millones de pesos y una deuda a la AFIP de 17 millones de
pesos”, dijo el delegado de los trabajadores Luis Baini. “Además tiene una
deuda con la Mutual
12 de Enero, por una estafa que nos hizo a partir de unos créditos que sacamos:
nos descontaban de nuestros haberes pero no pagaban. Nuestras familias no
aguantan más y ellos no tienen ninguna respuesta”, remarcó.
Fundada en 1971,
la empresa Deconti fabrica pastas frescas, piononos, tapas de empanadas y
pascualinas con dos marcas: “La
Litoraleña ” y “Doñamasa”.
El legislador
porteño por Nuevo Encuentro-FPV José Cruz Campagnoli opinó que se trata de un
“caso claro de vaciamiento por parte del dueño de la empresa, Rodolfo Conti”,
ya que “es rentable, tiene mercados abiertos y no tiene problemas para colocar
sus productos, por lo que sería un intento de vaciamiento o reducción de costos
laborales que mejoren la ganancia del dueño sometiendo a 115 trabajadores con
sus familias”. Aparte los despidos recayeron sobre el personal más antiguo en
general, para “achicar costos laborales en materia de indemnización”, añadió
Campagnoli.
El abogado de
los trabajadores, Afaliva Dinani, explicó que los 29 trabajadores recibieron
sus telegramas de despido del pasado viernes como toda respuesta a la reunión
mantenida con el empleador, donde se le planteó el pago inmediato de uno de los
salarios y el establecimiento de un cronograma de pago para completar los otros
dos adeudados, manifestando así su vocación de diálogo.
Recientemente,
los trabajadores convocaron a otra conferencia de prensa para anunciar que
pondrán a producir la fábrica bajo su funcionamiento. “Tenemos el capital para
comprar la materia prima, sólo estaríamos usando las máquinas y el edificio.
Estamos a 20 días de las fiestas y no tenemos ningún ingreso, nuestras familias
necesitan que llevemos dinero a nuestras casas”. Esta protesta contó con el
apoyo de destacados dirigentes de izquierda como Luis Zamora (AYL), Patricio
Del Corro (PTS), Nicolás Del Caño y Myriam Bregman (FIT).
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